martes, 30 de diciembre de 2014

Bhagavad Gita Capítulo 1, versos 11-12

Bg 1.11
ayaneṣu ca sarveṣu
yathā-bhāgam avasthitāḥ
bhīṣmam evābhirakṣantu
bhavantaḥ sarva eva hi

Palabra por palabra:

ayaneṣu — en los puntos estratégicos; ca — también; sarveṣu — en todas partes; yathā-bhāgam — según están dispuestos en las diferentes posiciones; avasthitāḥ — situados; bhīṣmam — al abuelo Bhīṣma; eva — indudablemente; abhirakṣantu — deben dar apoyo; bhavantaḥ — todos ustedes; sarve — todos, respectivamente;eva hi — indudablemente.

Traducción:

Todos ustedes, desde sus respectivos puntos estratégicos de entrada a la falange del ejército, deben ahora darle todo su apoyo al abuelo Bhīṣma.

Bg 1.12

tasya sañjanayan harṣaṁ
kuru-vṛddhaḥ pitāmahaḥ
siṁha-nādaṁ vinadyoccaiḥ
śaṅkhaṁ dadhmau pratāpavān

Palabra por palabra:

tasya — su; sañjanayan — aumentando; harṣam — alegría; kuru-vṛddhaḥ — el patriarca de la dinastía Kuru (Bhīṣma); pitā-mahaḥ — el abuelo; siṁha-nādam — sonido rugiente, como el de un león; vinadya — vibrando;uccaiḥ — muy estruendosamente; śaṅkham — caracola; dadhmau — hizo sonar; pratāpa-vān — el valiente.

Traducción:

Entonces, Bhīṣma, el magno y valiente patriarca de la dinastía Kuru, el abuelo de los guerreros, hizo sonar su caracola muy estruendosamente, produciendo un sonido como el del rugido de un león y causándole placer a Duryodhana.

La organización y estructura de la sociedad védica se sostiene en la división de las cuatro órdenes sociales y cuatro órdenes espirituales. Esa es la garantía del orden, la espiritualidad y mantenimiento de los valores éticos y morales de la justa sociedad védica.

Las cuatro órdenes sociales son:
  • Los Brahmanas son aquellos que son eruditos en las Escrituras Sagradas, perteneciendo a la clase sacerdotal. Guían principalmente a los Ksatriyas y sirven de ejemplo ético y moral para el resto de órdenes.
  • Ksatriyas son los gobernantes y administradores de los público, los guerreros, etc … Ellos se encargan de administrar los asuntos públicos, las riquezas que llegan a través de los impuestos o los pagos recibidos por otros reyes subordinados como tributos, administran la riqueza de manera que a los habitantes de sus tierras no les falte el sustento, al tiempo que los protegen de las invasiones de otros gobernantes, e imparten justicia. Son los que de manera directa guían a los vaisías.
  • Los Vaisyas son los comerciantes, agricultores, ganaderos, etc. Están principalmente ocupados en la producción agrícola y la protección de la vaca. Hemos de entender que la cultura gastronómica de la sociedad védica es vegetariana. Está prohibida la matanza de animales para el consumo, con especial incidencia en la protección de la vaca. La vaca es considerada una de nuestras madres. Se dice que el ser humano tiene diferentes madres: su madre biológica, la madre tierra, la enfermera, su esposa, la esposa del maestro espiritual, la vaca … Así como nadie en su sano juicio mataría a su madre, la cual le ha dado el pecho, jamás alguien mataría a quien le sigue alimentando cuando ya no puede mamar del pecho de la madre. Los vaisyas ocupan a los sudras en su trabajo.
  • Los Sudras son los trabajadores bajo la dirección de las tres órdenes anteriores.


Conforme al verso 13 del capítulo 4 de la Bhagavad Gita, estas cuatro órdenes sociales son creadas por Dios según las tres modalidades de la naturaleza material, a saber bondad, pasión e ignorancia, y el trabajo asociado con ellas cātur-varṇyaṁ mayā sṛṣṭaṁ guṇa-karma-vibhāgaśaḥ tasya kartāram api mām viddhy akartāram avyayam.(BG 4.13)

En este caso nos centraremos en la segunda orden social, los Ksatriya. En nuestros días serían el rey, los actuales políticos, funcionarios, fuerzas y cuerpos de seguridad, ejército, etc. Como es obvio, los Ksatriyas de aquella época nada tiene que ver con los de esta, si bien en Duryodhana ya se aprecian algunos rasgos de la era en la que vivimos, al codiciar unas tierras que no le pertenecían por derecho propio. Y valiéndose de todo tipo de artimañas para conseguir su finalidad.

En estos versos se habla de Bhisma, que era el comandante en jefe de los ejércitos que del bando Kuru y que se encontraban bajo el mando de Duryodhana. De estos versos podemos extraer los rasgos característicos del comportamiento de un Ksatriya, encarnado en la personalidad de Bhismadeva.

Bhismadeva era el  hermano del padre de Dhrtarastra, padre de Duryodhana; y de Pandu, padre de los Pandavas. Por ello en cierto modo era el abuelo de ambos. Él era quien estaba realmente llamado a gobernar, pero había permanecido brahmacary y se encontraba desapegado del poder, por lo que al no desear asumir el mismo, le hubiera correspondiendo a su sobrino Dhrtarastra, que al ser ciego no pudo asumirlo, con lo que este fue para Pandu, quien murió joven, quedando así Dhrtarastra en funciones hasta que sus hijos, los Pandavas fueran mayores.

Pero pese a la avanzada edad de Bhismadeva se encontraba en el campo de batalla de Kuruksetra dispuesto a pelear, dirigiendo a los ejércitos de Duryodhana. Y se dice que é encarna el espíritu Ksatriya ya que en la guerra no hay descanso. Un Ksatriya muere en el campo de batalla o mata, pero nunca abandona.

Se cuenta la historia de un famoso rey de la antigüedad que fue a una batalla, de la que se retiró al ver que no le era posible vencer. La noticia de su retirada y por lo tanto derrota llegó antes a su palacio que él. Así, cuando su mujer le vio aparecer en el horizonte mandó cerrar las puertas para que no entrara. Cuando el rey llegó a las puertas del palacio, llamó a las mismas con insistencia, pidiendo la presencia de su esposa. Los sirvientes que no sabían qué hacer le dijeron a la reina: “Mi señora, el rey está llamando a la puerta. Pero usted nos ha mandado que la cerremos, ¿qué debemos hacer?”. La reina les respondió: “Echad a ese impostor a patadas. Ese no puede ser mi esposo el rey. Porque si él regresara vivo lo haría con una victoria. Y en caso contrario tan sólo me traerían su cuerpo muerto. Así que ese debe ser un truhán, un impostor”.

A parte de esta cualidad del Ksatriya, hay otras entre las que se encuentra la integridad y honestidad personal. El trato equitativo y justo, la honradez y la ausencia de miedo. La justicia y claro discernimiento, la ecuanimidad en los momentos que lo precisan y el correcto uso de la ira cuando se requiere; la inteligencia, audacia, etc.

Por su parte Duryodhana, alabando a Bhismadeva, y caracterizado por sus dotes políticas, no hace de menos al resto de generales de la falange kuru, animando a que, debido a la avanzada edad de Bhisma, ayuden a cubrir las posible deficiencias de esta gran personalidad, a saber:
  • Las propias derivadas de la avanzada edad.
  • El afecto que sin duda tenía por los hermanos Pandavas.


Ello finalmente no iba a menguar su capacidad de lucha, precisamente por la integridad Ksatriya que poseía y pese a que era poseedor de una bendición muy especial, como era que sólo podía morir cuando él lo deseara. Esto ocurrió a manos de Arjuna en plena batalla en el campo de Batalla de Kuruksetra (Srimad Bhagavatam 1.9)

martes, 28 de octubre de 2014

Bhagavad Gita Capítulo 1, versos 4-10

B.g 1.10

aparyāptaṁ tad asmākaṁ
balaṁ bhīṣmābhirakṣitam
paryāptaṁ tv idam eteṣāṁ
balaṁ bhīmābhirakṣitam
Palabra por palabra: 
aparyāptam — inconmensurable; tat — eso; asmākam — nuestra; balam — fuerza; bhīṣma — por el abuelo Bhīṣma; abhirakṣitam — perfectamente protegidos; paryāptam — limitada; tu — pero; idam — todo esto; eteṣām— de los Pāṇḍava; balam — fuerza; bhīma — por Bhīma; abhirakṣitam — cuidadosamente protegida.
Traducción: 
Nuestro poderío es inconmensurable y estamos perfectamente protegidos por el abuelo Bhīṣma, mientras que la fuerza de los Pāṇḍava, cuidadosamente protegida por Bhīma, es limitada.

Desde el verso 4 al 9 de este capítulo primero Duryodhana va a realizar un repaso de las fuerzas militares de los Pandavas y de los Kurus ante Dronacarya.
Es un cuestión psíquica que cuando alguien está muy orgullosos de si mismo o de algo que tiene o cuando alguien que no tiene muy buena autoestima, se realizan comparaciones con los demás. Es decir, generar envidia hacia otros o tiene envidia de otros.
Duryodhana  había manifestado claramente la envidia que sentía de los hermanos Pandavas. Estaba orgulloso de la tremenda fuerza militar que había conseguido reunir, muy superior en número a la de los Pandavas, pero por otro lado tenía que reafirmar su posición y la de sus generales, comenzando por Dronacarya, el comandante en jefe de su fuerza militar.
Estaba tan orgulloso que en el verso 9 le dice a Drona "Hay muchos otros héroes que están dispuestos a dar la vida por mi ...". Eso fue tan cierto como que nadie del bando Kuru regresó con vida del campo de batalla de Kuruksetra, pese a ser expertos guerreros y ser excepcionalmente superiores en fuerza y efectivos a los Pandavas.
¿Qué es lo que falló para una calamidad así?.
Algo muy sencillo. Todos eran grandes guerreros y reyes Ksatriyas. Un Ksatrya es un gobernante  que tiene como deber proteger a sus súbditos y educarles conforme al concepto védico de vida. El concepto védico de vida significa llevar una vida espiritual, es decir, cumplir el propósito de la vida. ¿Y cuál es el propósito de la vida?. El propósito de la vida es entender a Dios, a Krisna. ¿Cómo?, primeramente sabiendo quien soy yo realmente, entendiendo cual es mi posición y en virtud de la misma poder relacionarme de manera correcta con el resto de entidades vivientes y en última instancia con la Suprema Personalidad de Dios.
Alguien que está encargado de enseñar cuál es el propósito de la vida se convierte en un representante de Dios. Por ello toda su fuerza y medios a su alcance son puestos por Aquel para el propósito de conducir a otros a la meta de la vida.
En la Bhagavad Gita 5.29 Krisna dice:"sarva-loka mahesvaram", es decir, que Él es el propietario de todos los planetas "lokas" y semidioses "sarva". El es el propietario de todo, por ello nos brinda lo necesario para nuestra subsistencia y a los gobernantes las herramientas de fama, opulencia y control para que, haciendo un uso correcto del mismo, lleven a la población a alcanzar el propósito de la vida, ser plenamente conscientes de Dios, conscientes de Krisna.
Pero tanto en aquel momento, Duryodhana y quienes les servían, como en la actualidad, los que debían proteger a la población, miraban sólo por sus intereses. Hoy vemos estupefactos como una pandilla de sinvergüenzas se llenan los bolsillos a costa de los impuestos de los ciudadanos. Políticos y servidores de lo público, mediocres y corruptos que ignoran que les llegará la muerte. Viven apropiándose de lo ajeno, ocupando una posición otorgada que no les pertenece y en la que intentan perpetuarse. Ignoran que Krisna es sarva-loka mahesvaram. Dios, Krisna, es el propietario de todo lo que ha creado: ahaṁ sarvasya prabhavo mattaḥ sarvaṁ pravartate iti matvā bhajante māṁ budhā bhāva-samanvitāḥ - "Yo soy la Fuente de todos los mundos materiales y espirituales ..." (Bg 10.8).
Existe un mundo material donde existen planetas kuntha. La palabra kuntha significa ansiedad. Existe un mundo espiritual donde hay planetas Vaikunthas, es decir, libres de ansiedad. Los primeros son materiales, por lo tanto temporales; los segundos son espirituales, por lo tanto eternos.
¿Cuál es el motivo por el que sufrimos?, ¿cuál es el motivo por el que Duryodhana en última instancia está sufriendo?. Simplemente porque ha elegido, porque hemos elegido, algo que es asat, asat significa que no va a permanecer. La palabra Sat significa existencia, eternidad, verdad. Asat es su antónimo.
Hemos aceptado que nuestro cuerpo es nuestro, pero no hemos aceptado aún que hemos de abandonar este cuerpo. Al hecho de abandonar el cuerpo se le denomina muerte. No estamos preparados para la muerte, simplemente porque desconocemos que realmente no somos nuestro cuerpo o nuestra mente. Nosotros somos eternos, somos sat, porque no somos este cuerpo, somos almas espirituales, entidades vivientes espirituales, no materiales, pero que han aceptado un cuerpo material como causa de su karma (acciones pasadas). Hemos aceptado algo  que no hay manera de salvarlo. Así estamos sujetos a nacimiento, muerte, vejez y enfermedad. Problemas que los científicos no saben cómo vencer.
Punar janma naiti significa que se puede evitar la siguiente vida. Nacer de nuevo significa aceptar otro cuerpo material, por lo tanto estar sujeto a la vejez, a la enfermedad y a la muerte repetidos.
¿Cómo podemos dejar de nacer, envejecer, enfermarnos y volver a morir?. Simplemente entendiendo que soy un alma espiritual que ha olvidado su relación con Dios y eso es lo que me impide comprenderlo a Él, conocerlo y por lo tanto pasar de un planeta kuntha a otro Vaikunha. Comprender a Dios, a Krisna, eso es inteligencia. Lo demás es la más absoluta de las estupideces. Es por eso que a los políticos corruptos se los detiene, se les juzga, condena y se les pone entre rejas. Son estúpidos porque hacen un mal uso de lo público. Lo usan para su propia satisfacción, porque no han entendido sarva-loka mahesvaram, que Krisna es el propietario de todo.
Eso es lo que le pasará a Duryodhana  y a aquellos que están dispuestos a morir por él. Simplemente porque en el bando de los Pandavas, como auriga de Arjuna, está Krisna, Mahesvara, el Señor de todo. Él es Ilimitado, lo demás limitado. Duryodhana no lucha contra los Pandavas, realmente lucha contra la Suprema Personalidad de Dios, Krisna. La batalla está perdida.

Esta entrada tiene como base la clase impartida por Su Divina Gracia Bhaktivedanta Swami Prabhupada, sobre el verso 10 del capítulo primero de la Bhagavad Gita en Londres el 12 de Julio de 1973

jueves, 9 de octubre de 2014

Bhagavad Gita Capítulo 1, versos 2-3

Bg 1.2
sañjaya uvāca
dṛṣṭvā tu pāṇḍavānīkaṁ
vyūḍhaṁ duryodhanas tadā
ācāryam upasaṅgamya
rājā vacanam abravīt

Palabra por palabra:

sañjayaḥ — Sañjaya; uvāca — dijo; dṛṣṭvā — después de ver; tu — pero; pāṇḍava-anīkam — los soldados de los Pāṇḍava; vyūḍham — dispuestos en falanges militares; duryodhanaḥ — el rey Duryodhana; tada — en ese entonces; ācāryam — el maestro; upasaṅgamya — acercándose; rājā — el rey; vacanam — palabras; abravīt — habló.

Traducción: 

Sañjaya dijo: ¡Oh, Rey!, después de ver el ejército dispuesto en formación militar por los hijos de Pāṇḍu, el rey Duryodhana fue a donde se encontraba su maestro y se dirigió a él con las siguientes palabras.

Bg 1.3
paśyaitāṁ pāṇḍu-putrān

āmācārya mahatīṁ camūm
vyūḍhāṁ drupada-putreṇa
tava śiṣyeṇa dhīmatā

Palabra por palabra:
paśya — mirad; etām — esta; pāṇḍu-putrāṇām — de los hijos de Pāṇḍu; ācārya — ¡oh, maestro!; mahatīm — gran; camūm — fuerza militar; vyūḍhām — dispuesta; drupada-putreṇa — por el hijo de Drupada; tava — tu;śiṣyeṇa — discípulo; dhī-matā — muy inteligente.

Traducción: 
¡Oh, maestro mío!, he ahí el gran ejército de los hijos de Pāṇḍu, dispuesto de manera tan experta por tu inteligente discípulo el hijo de Drupada.

En estos dos versos se pueden observar los comportamientos y la psicología de Duryodhana, quien era un eminente político y diplomático, pero que demostró tener tanta ceguera o más que su padre, el rey Dhritarastra.
Habíamos dejado el verso anterior en la pregunta del rey anciano a su secretario Sañjaya acerca de lo que estaba sucediendo en el campo de batalla de Kuruksetra. Éste informa al anciano rey que su hijo, una vez que ha observado al ejército Pandu situado en el campo de batalla, dirigidos por Dhrstadyumna, hijo de Drupada, padre de Draupadi, esposa de Arjuna. Duryodhana va a visitar a Dronacarya, comandante en jefe del ejército Kuru.

Dronacarya es el maestro en artes militares, tanto de los Pandava como de los Kurus. Ya que los primos habían crecido juntos tras la muerte del rey Pandu, por lo que recibieron la misma formación militar.

Dronacarya era un brahmana ejemplar, y pese a conocer que el hijo de Drupada, Dhrstadyumna, estaba destinado a matarle. Cuando le fue confiado como discípulo lo aceptó. Un maestro acepta al discípulo que es sincero. El verdadero maestro ve todo como una cuestión de deber, liberar al discípulo. Y así vela porque su discípulo cumpla con el suyo. Drona sabía que tarde o temprano debía morir y aceptaba el hecho de que su destino estaba en manos de Dhrstadyumna. Así, él le enseñó todo lo que sabía como al resto de alumnos.

Pero ahora Duryodhana acude a Drona para insinuarle que quizá en su día fue un error tratar a todos por igual, al tiempo que ponía en acento en la predilección que Drona sentía por Arjuna, su más aventajado discípulo.

Duryodhana había realizado todo tipo de esfuerzos para sacar ventaja a los cinco hermanos Pandavas. En el Mahabaratha se cuenta un episodio antes de la batalla de Kuruksetra, donde él y Arjuna acuden por separado a Krisna para pedirle su apoyo para la más que previsible contienda. Era costumbre entre los Ksatryas (Reyes) dar su apoyo militar a aquel otro rey Ksatrya que se lo solicitase primero.

En este caso, ambos, Arjuna y Duryodhana fueron por separado a ver a Krisna para adelantarse el uno al otro y sacar ventaja. Ambos llegaron al mismo tiempo, siendo recibidos por un sirviente que les hizo pasar a la habitación donde Krisna estaba durmiendo.

Duryodhana corrió a situarse en la cabeza, pensando que cuando Krisna despertara sería él el primero de los dos en ser visto, y que eso le daría derecho a hablar primero. Arjuna se situó a los pies de Krisna.

Ambos esperaron hasta que Krisna despertó. Krisna se encontraba durmiendo boca arriba, con lo que al abrir los ojos el primer sitio donde miró fue hacia sus pies. Así le tocó hablar primero a Arjuna, que por etiqueta cedió la palabra a Duryodhana.
Una vez explicados los motivos por los que estaban ambos allí, Krisna manifestó que Él no pelearía en el campo de batalla y desde ese punto de vista no tomaría partido por nadie, pero que podía servir de auriga. Así, podían elegir entre quedarse con Él o con su ejército.
Como finalmente el primero en elegir fue Duryodhana, eligió el ejército de Krisna, quedándose Arjuna con Krisna.
Y es que hay veces en las que una aparente ventaja numérica es causa de infortunio, como más tarde se demostró en Kuruksetra.

Sañjaya intenta alentar al rey Dhrtarastra informándole que una vez están los ejércitos dispuestos, significa que no hay acuerdo posible. Así como que su hijo, tiene de su lado a Drona, así como también al abuelo Bismadeva.

Hay quien puede no comprender el motivo por el que grandes y justas almas como  Bismadeva y Dronacarya se posicionaron del lado Kuru, aún después de manifestar una clara predilección por los hermanos Pandavas. El motivo es muy simple, dependían económicamente de Dhrtarastra y Duryodhana, por lo que no iban a morder la mano que les daba de comer. Ni Yudhisthira ni Arjuna eran reyes en ese momento, por lo que se decantaron por los que si lo eran. Su corazón estaba con los Pandavas, pero la cabeza con el bando Kuru.
Este fue el motivo por el que ni siquiera intervinieron cuando en la asamblea Kuru se intentó desnudar a Draupadi y con ello insultar gravemente a los Pandavas. Ese fue el motivo por el que fueron condenados a morir en el campo de batalla de Kuruksetra, tanto ellos, como el resto de los cien hijos de Dhrtarastra y aquellos que se posicionaron del lado Kuru.




miércoles, 17 de septiembre de 2014

Bhagavad Gita Capítulo 1, verso 1

dhṛtarāṣṭra uvāca
dharma-kṣetre kuru-kṣetre
samavetā yuyutsavaḥ
māmakāḥ pāṇḍavāś caiva
kim akurvata sañjaya
Palabra por palabra: 
dhṛtarāṣṭraḥ — el rey Dhṛtarāṣṭra; uvāca — dijo; dharma-kṣetre — en el lugar de peregrinaje; kuru-kṣetre — en el lugar llamado Kurukṣetra; samavetāḥ — reunidos; yuyutsavaḥ — deseando pelear; māmakāḥ — mi bando (mis hijos); pāṇḍavāḥ — los hijos de Pāṇḍu; ca — y; eva — indudablemente; kim — qué; akurvata — hicieron; sañjaya— ¡oh, Sañjaya!.
Traducción: 
Dhṛtarāṣṭra dijo: ¡Oh, Sañjaya!, ¿qué hicieron mis hijos y los hijos de Pāṇḍu después de reunirse en el lugar de peregrinaje de Kurukṣetra con deseos de pelear?



Dhrtarastra era el hermano mayor del rey Pandu, padre de los Pandavas y por lo tanto de Arjuna. Pero no heredó el trono debido a que era ciego de nacimiento, por lo que debido a este defecto físico fue Pandu quien gobernó. Realmente dicho reino hubiera pertenecido a Bhisma, el hermano mayor del padre de Pandu y Dhrtarastra , pero al permanecer brahmacari renunció al trono. Así el rey Pandu murió joven, motivo por el cual los hijos de Pandu pasaron a estar bajo la custodia tanto de Bhisma, como de Dhṛtarāṣṭra, siendo este regente en tanto en cuanto Yudhistira, el hermano mayor de los pandavas podía asumir el trono.
De esta manera se criaron juntos, tanto los pandavas, como los hijos de Dhṛtarāṣṭra, entre los que se encontraba Duryodhana.

Se dice que Dhrtarastra era ciego en dos sentidos, el físico, puesto que no podía ver, y en el espiritual, puesto que no fue capaz de ver que Krisna era la Suprema Personalidad de Dios y por lo tanto que todos sus esfuerzos por quedarse con el reino de la Pandavas y entregárselo a su hijo Duryodhana serían infructuosos. No obstante tenía la preocupación propia del padre que teme por sus hijos, sobre todo conociendo el potencial de los Pandavas.

En el periodo en el que ambos bandos buscaban alianzas para la guerra, tanto Duryodhana como Arjuna fueron a ver a Krisna para pedirle su apoyo en la contienda. Era costumbre entre los reyes Ksatryas que cuando otro Ksatrya buscaba apoyo, este se otorgaba al primero que llegara.
Cuando Arjuna y Duryodhana visitaron a Krisna, llegaron ambos al mismo tiempo, pero Krisna estaba descansando, por lo que el sirviente hizo pasar a ambos a la habitación donde  Krisna dormía. Duryodhana  que era muy político, pensando que al despertar Krisna reparara en el más cerca de él estuviera, permaneció junto a la cabeza, mientras que Arjuna, permaneció a sus pies.

Cuando Krisna despertó, el primer lugar donde miró fue a sus pies, lugar en el que se encontraba Arjuna. Por lo que le fue concedido ser el primero en hablar. Pero este, gentilmente cedió el turno a Duryodhana, quien sin tapujos pidió el apoyo a Krisna para la contienda. Fue entonces cuando Krisna manifestó su intención de permanecer neutral y dijo que entre ambos eligieran, uno contaría con Él, el otro con su ejército. Como Arjuna había cedido el puesto a Duryodhana, este habido de victoria eligió al ejército de Krisna, mientras que Arjuna eligió a Krisna.

En este caso la ceguera pareciera que pasara como una herencia de padres a hijos.

A lo largo del Mahabharatha son muchas las historias y grandes proezas de los hermanos Pandavas, quienes sobrevivieron a múltiples trampas de Duryodhana, mientras duró su destierro de 13 años. Eso lo sabía perfectamente Dhrtarastra, quien a demás conocía que Krisna era sobrenatural. Es por eso que le pregunta a Sañjaya, ¿qué hicieron mis hijos y los hijos de Pandu en el lugar de peregrinaje de Kuruksetra con ganas de pelear?. Kuruksetra era y es hoy en día un lugar sagrado de peregrinaje, adonde viajaban grandes santos y se hacían grandes ceremonias de sacrificios védicos, yajñas. Dhrtarastra sabía de la influencia del lugar, al igual que sabía de la influencia de Krisna, la Suprema Personalidad de Dios.

Y porque temía Dhrtarastra. Temía porque envidiaba.
La persona envidiosa desea tener lo que no le pertenece, al tiempo que teme perder lo que cree que le pertenece. Así Dhrtarastra envidiaba a los hijos de Pandu porque eran los legítimos herederos, mientras temía perder a sus hijos y su influencia.

En la cultura Brahminica el papel del Ksatrya, el gobernante o administrador, era la de proteger a los súbditos sin interés personal alguno. Los reyes cubrían las necesidades básicas de sus súbditos, de manera que los impuestos revertían en el bienestar de la sociedad, con el fin de que, no teniendo preocupaciones materiales pudieran ocuparse en el servicio espiritual. Era un comunismo bien entendido. Es decir, todo pertenecía a Dios, siendo el rey el administrador de las tierras que gobernaba, cuyos súbditos entregaban sus impuestos de manera justa, los cuales revertían en beneficios para todos, de manera que todo el mundo tuviera sus necesidades cubiertas.

Sólo cuando hay envidia existen guerras, porque los unos intentan apoderarse de la cuota de los otros. Sólo existirá la paz en tanto en cuanto cada uno estemos satisfechos con la cuota que nos ha tocado. El pájaro tiene una cuota de pan y agua durante su vida, el tigre una cuota de carne, etc. Ellos no comen ni acumulan más de lo que le corresponde, y sólo se pelean cuando no hay suficiente para todos, Pero el ser humano, aún teniendo, aún desea acaparar más, es por ello que se inventa las guerras, para arrebatar al prójimo su cuota. Esto no es supervivencia, sino estupidez, la estupidez que proviene de la envidia.

Eso fue lo que le ocurría a Dhrtarastra, por esos e decía que era ciego en dos sentidos.

Por otro lado tenemos a Sañjaya, quien era su secretario y discípulo de Vyasadeva, el compilador de los Vedas, quien poseía poderes yoguicos como el de ver y oír aún a gran distancia.

Las cualidades del maestro se hacen extensibles al buen discípulo. Es por ello que Sañjaya había sido dotado de algunas cualidades por su gurú, como era la de ver y oír en la distancia. Así, esta conversación es narrada por él a Dhrtarastra esando ambos en el palacio de éste, mientras que la contienda se celebraba a kilómetros de allí.

Finalmente, otro punto que cabe destacar es que el lugar llamado Kuruksetra existe, lo cual echa abajo el mito de que lo sucedido allí fue una leyenda o un  cuento. Kuruksetra se encuentra aproximadamente a unos 150 kilómetros al norte de Nueva Delhi.

Por ello, la Bhagavad Gita no habla de Kuruksetra haciendo una analogía entre este lugar y el cuerpo, en el que se libra la batalla de los deseos, la mente y el propio cuerpo. Esto es una especulación, tanto como pensar que la batalla de Waterloo fue una lucha interna de Napoleón con su propio ego y sus fantasmas internos. Si a pesar de que ninguno de nosotros estuvimos en Waterloo, aceptamos como cierto que Waterloo existe y que allí Napoleón libró una batalla contra una coalición de británicos, alemanes y holandeses, ¿por qué íbamos a  pensar que Kuruksetra es nuestro cuerpo y los dos bandos las fuerzas del bien y del mal en nosotros?.

Se puede leer más al respecto en la clase que dio A.C Bhaktivedanta Swami Prabhupada en Londes el 7 de Julio de 1973

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Capítulo Primero. Observando los ejércitos en el campo de batalla de Kuruksetra


El Capítulo primero de la Bhagavad Gita nos muestra una descripción de la escena, justo antes de la batalla en el campo de Kuruksetra, Es decir, como si de una película se tratara hace un repaso a las principales personalidades allí presentes, dispuestos en dos bandos de conflicto, los Pandavas y los Kurus.

Para comprender más extensamente el motivo de esta división familiar y de este conflicto armado que acabaría con la aniquilación en primera instancia de la disnastía Kuru y más adelante de toda la dinastía Yadu, a la que el propio Krisna pertenecía, es recomendable la lectura completa del Mahabaratha, la gran historia épica que narra la historia de la relación entre los cinco hermanos Pandavas: Yudhisthira Arjuna, Bhima, Sahadeva y Nakula, hijos de la Reina Kunti y esposos de Draupadi, detonante final del conflicto; con el Rey Dhrtarastra ciego de amor por su hijo Duryodhana, quien por envidia quiere arrebatar el reino a los hermanos Pandavas, legítimos herederos e hijos del rey Pandu, que tras morir, dejó como herederos de su reino a sus hijos, en tanto eran mayores; siendo el mismo regentado por Dhrtarastra.

Tras perder el reino en una partida amañada de dados y ser condenados al exilio durante 13 años, a la conclusión del mismo, los cinco hermanos Pandavas regresan para recuperar su reino, tal y como fue acordado en la apuesta. Pero Duryodhana, ávido de poder y de hacerse con el gobierno del reino de los Pandavas, les niega tal derecho rompiendo el pacto y deshonra a la esposa de estos, Draupadi, intentando que quedara desnuda ante la asamblea de Kurus y Pandavas.

Este capítulo primero podría dividirse en varias secciones:
Verso 1, pregunta de Dhrtarastra  a Sañjaya, su secretario.
Versos del 2 al 11. Presentación de los ejércitos
Versos 12 al 19. Comparación de fuerzas.
Versos 20 al 30. Desánimo de Arjuna.
Versos 31 al 46. Motivos de Arjuna para no pelear.

El eje central de la historia gira entorno a la conversación trascendental entre Krisna y Arjuna. En esta Arjuna, un alma completamente liberada, es cubierto por la ilusión con el pretexto de que Krisna, destruyendo sus diferentes argumentos, nos muestre el camino para alcanzar el auténtico objetivo de la vida, como es conocer y amar a Dios a través de su servicio devocional o Bhakti Yoga. A esto es a lo que se le denomina Proceso de Conciencia de Dios o Proceso de Conciencia de Krisna, el proceso a través del cual nos liberamos de los sufrimientos provocados por el nacimiento, la vejez, la enfermedad y la muerte, alcanzando así el ser individual su auténtico estado de realización o posición constitucional.

En sucesivas entradas analizaremos las diferentes secciones y versos claves de este capítulo.